jueves, 9 de enero de 2014

Actualizándose

Acabo de actualizar un poquito mi portafolio, subiendo algunas de las láminas de material pedagógico que estoy realizando para la Fundación Entre Niños.
A veces, es bueno también mostrar algo de producción propia, no?





martes, 7 de enero de 2014

La conciencia de Ezra Jack Keats

Ezra Jack Keats (Estados Unidos, 1916-1983) nació en el barrio polaco-judío al este de Nueva York.
Desde muy pequeño demostró que tenía un talento extraordinario para el arte (ganó su primer concurso con 8 años), pero su familia era muy pobre y tuvo que hacer grandísimos esfuerzos para alentarlo a seguir adelante.

En 1943 tuvo que alistarse en el ejército, donde trabajó diseñado camuflajes.
Después de la Guerra, se cambió el nombre, en protesta por el antisemitismo de la época.
Fue su propia experiencia al ser discriminado lo que lo llevó más tarde a introducir el multiculturalismo en sus ilustraciones. 
Desde su primer libro, publicado en 1960, sus personajes centrales son niños de minorías étnicas; niños reales -el hijo del verdulero chino, o del cocinero italiano-, viviendo en barrios de Nueva York, no en castillos.

Otra de sus innovaciones (que se transformó en legado, para las generaciones que vendrían) fue el uso del collage como medio de ilustrar.
Ezra usaba timbres caseros, óleos, papeles y géneros, cepillos de dientes, acrílicos, tintas, acuarelas y pedazos de fotografías en su proceso creativo; algo muy revolucionario en su tiempo!

En 1963, gana la Medalla Caldecott (el premio más importante para la literatura infantil de la época) por su libro The Snowy Day, considerado uno de los más importantes de su país del s. XX.

















La Fundación Ezra Jack Keats tiene una excelente web que contiene una enorme cantidad de información sobre el autor, incluído un extracto de 11 minutos de una película sobre su vida.

¡Espero que lo disfruten!

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Nota al cierre: no se imaginan el rato que me he pasado decidiendo si decir "minorías étnicas" era adecuado o no, o si había que hablar de razas o de colores. Lo políticamente correcto nos ha invadido, ocultando lo verdaderamente importante y triste: que ni hace 50 años, ni ahora, hemos logrado, como seres humanos, entender que nuestra verdadera belleza y fuerza radica en nuestra diversidad! (de colores, ideas, géneros, dioses!).

domingo, 5 de enero de 2014

120 segundos con Emilio Urberuaga

Emilio Urberuaga (España, 1954), Premio Nacional, comenzó su trayectoria como ilustrador en el año 1982. Para los niños es españoles es ante todo, el ilustrador de Manolito Gafotas, un personaje muy conocido y querido por ellos, ideado por la escritora Elvira Lindo.

He encontrado una excelente entrevista que le hicieron en Chile, pero como es larga (aquí está completa) me he tomado la libertad de escoger algunos fragmentos:
 "Emilio es un gran conversador y escucharlo es un agrado. Conoce como pocos el oficio y ha visto los cambios que éste ha experimentado durante los últimos treinta años.

Llevas mucho tiempo en el oficio ¿crees que ha cambiado mucho?
No, creo que no ha cambiado tanto. Hay excepciones, claro y creo que hoy la mente puede estar un poco más abierta para recibir determinado tipo de imágenes que hace 20 años no habrían sido bien recibidas o no habrían sido entendidas. Pero por otro lado, te das cuenta que los maestros siguen vigentes, ejemplos puedo darte muchos: Kveta Pacovska, Quentin Blake, Eric Carle, Maurice Sendak, David McKee.
 
¿Cómo ves la relación texto ilustración?
Para mí la fidelidad al texto es fundamental. He escuchado a ilustradores decir textualmente que el texto les importa tres pepinos porque ellos lo que harán será ilustrarlo. Para mí no funciona así, hay alguien que tuvo una idea, la ha puesto en palabras y tu compromiso no sólo con el autor, sino también con el editor, es trabajar con un gran respeto por esa idea inicial y hacerlo lo mejor posible, claro.

¿Qué le recomendarías a un ilustrador que comienza?
Que observe, que mire, que cuando esté sentado en el bar con los amigos deje dos minutos, 120 segundos para mirar el movimiento de un pájarillo que está por ahí cerca: qué hace, hacia dónde va. A veces te encuentras con esos benditos personajes que se te cruzan por la calle de la ciudad, que parece que fueran extras de una película, esa gloriosa señora con el gorro rosa, con el bastón y ese pelo…además lleva un cigarrillo ¿te das cuenta de la maravilla que es eso? Hay que fijarse mucho, es que no hay más consejo que ese.
 
Alguna vez dijiste que para ilustrar no es necesario saber dibujar.
Y lo creo. Tienes como ejemplo Un Libro, de Hervé Tullet, o Pequeño Azul, Pequeño Amarillo de Leo Lionni, una historia ilustrada que a mí me parece soberbia.
Vuelvo a lo anterior lo importante es mirar. Si dibujas una silla, dibuja una silla que conozcas, intenta aproximarte a la realidad para luego, obviamente, desvirtuarla.
 
Yo no soy de dar consejos, Dios me libre, pero si alguien está comenzando le diría también que si algo le sale bien a la primera lo rompa, esa renuncia ha sido uno de mis principales aprendizajes. Porque si no eres capaz de volver a eso con la misma intensidad, con la misma soltura, si no puedes mantener ese ritmo, mejor será que hagas un libro modesto pero que todo responda a una lógica y a un mismo ritmo."
 
 
 


 



 
 
 
 
 

 



 



 





viernes, 3 de enero de 2014

La síntesis de Makato Kagoshima

Alguna vez antes he hablado sobre la necesidad de diversificar las formas en que se usa la ilustración en la industria, para no saturar sólo al ámbito editorial. 
 
Hemos revisado que algunos ilustradores colaboran, por ejemplo, en la industria textil, y otros haciendo cerámica (Flora Chang, Madalina Andronic, etc.).
 
Hoy es el turno de Makato Kagoshima (Japón, 1967), artista que se ha especializado en cerámica, tejidos y estampados.
 
Lo suyo es tan gráfico, tan limpio y tan bello.
¡Un ejemplo!
 
 
 
 
 

 
 



 
 

 

 


 

 

 


 


 
 

lunes, 30 de diciembre de 2013

Y nos vamos con Julia Sardá!

Amigos queridos: se nos va otro año más!
Pero, por muy personalísimas razones -que no vale la pena explicar aquí-, estoy tremendamente contenta, aliviada y orgullosa de dejar este año atrás, y de poder rescatar y recodar sólo las cosas que me ha traído y las que me ha hecho aprender.
 
Les agradezco de corazón cada comentario, cada visita, cada sugerencia y mail que me han enviado, y los invito a seguir acompañándome en el futuro.
 
Sin ustedes este camino sería muy solitario, y a mí me gustan las mesas con invitados, niños y muchos comensales, y hasta gatos y perros debajo!
 
(Si pudiera ponerle una banda sonora a este post, la música de mi estado de ánimo esta noche, les diría: cliquen aquí, y luego disfruten las imágenes!)
 
Me despido del 2013 con Julia Sardá, una talentosísima ilustradora radicada en Barcelona.
 
Sé muy poco de ella, pero por esta noche voy a dejarlos sólo mirar su trabajo, brindar o degustar, porque es sorprendente, vital, ingenioso, colorido y variado.
 
Que el año que viene sea una hoja blanca, maravillosamente blanca, donde podamos pintar todos nuestros sueños!