Lo que más me gusta y sorprende en tantos años de blog es la diversidad.
Hay tanto que ver.
Tantos ilustradores barrocos, y tantos minimalistas. Tantos silenciosos y tantos estridentes. Hay coloridos y otros que son casi fantasmas.
Chiho Nishiwaka (Japón, 1990) es sutil y misteriosa. Como lo que ilustra, como el mar y sus seres.
Hay que sumergirse y abrir los ojos; aunque sea bajo el agua.













































