Vamos, pues, a recordar a Carl Larsson (Suecia, 1853-1919), uno de los pintores y diseñadores de interior más famosos de su país.
La infancia de Larsson estuvo rodeada de miseria (algo bastante lejano a lo que uno se imaginaría en el país hoy!).
Por suerte para él, en 1966 tuvo la oportunidad de entrar a la Academia de Arte de Estocolmo, donde muy pronto destaca por su calidad como ilustrador.
Comienza a trabajar en varias publicaciones y en un estudio fotográfico, y viaja a París; sin embargo, la pobreza lo sigue de cerca y está a punto de suicidarse.
Pero la vida le tiene una sorpresa: conoce a la artista Karin Bergöö, se enamora y se casa con ella.
Y su suerte cambia radicalmente: comienza a recibir encargos, viaja a Italia y Londres, y se establece con Karin en la idílica villa la 'Lilla Hyttnäs.
La pareja tiene siete hijos, a los que Larsson retrata tierna y constantemente.
Su vida se vuelve próspera y feliz, y sus pinturas y acuarelas, célebres.
Por otra parte, el personal estilo de decoración de la pareja, adelantado a su época, hace que se los considere verdaderos y pioneros diseñadores de interiores.
Los colores cálidos, los interiores plenos de luz, la vajilla sencilla y los demás detalles que caracterizan al diseño moderno escandinavo hasta hoy, contrastaban muchísimo con el estilo oscuro, recargado y victoriano de los otros hogares, convirtiéndolos en creadores de nuevas tendencias.
Y todo esto, por supuesto, mucho antes de que en Suecia sugieran otros productos de exportación, como Abba, Bergman o Ikea!
¡Preciosas ilustraciones! Muy muy bonitas, me han encantado :)
ResponderEliminarSí, Sara, pienso lo mismo. Tienen un encanto indescriptible... Llenas de detallitos por descubrir, que hablan de una época pasada...
ResponderEliminarGracias por seguir ahí!
Un abrazo,
Joanna