No sólo su generación disfrutó con ellos; luego vinimos mi hermana, mis amigos, mis primos y yo (y en ellos, fue que descubrí a mi adorado Príncipe Valiente!).
Lo que no podía llegar a imaginar, sin embargo, es que ahora, muchos decenios más tarde, mis hijas iban a devorar sus páginas con la misma avidez de su abuelo y su mamá! Y entre todas sus historias, una de las favoritas sigue siendo el gran Pomponio de Dick Wingert (Estados Unidos, 1919-1993).
¿Han tenido la suerte de leerlo alguna vez?
Pomponio (o Hubert, como se llamó en inglés) fue creado para una revista de la Armada, así que comenzó sus días siendo un soldado.
Sin embargo, al finalizar la guerra, y cuando Wingert fue contratado por los King Features Syndicate para hacer una tira semanal, Pomponio se transformó en un civil, con esposa, hija, jefe, vecinos y perro.
De hecho, es el estereotipo del norteamericano bajito, gordito y simpático, muy, muy, muy torpe, aunque siempre sus desgracias terminan con algo de suerte.
Siempre le saca la vuelta al trabajo, pero no llega a ser un pillo; y tiene ese toque adorable que a uno le hace creer que su estupenda esposa por algo lo quiere!
¿Nuestra tira favorita?
Sin dudarlo: la en que la hijita de Pomponio se las ingenia para cortarle el pelo con una podadora de pasto!
Intentaré escanearla y subirla luego.
¡No tiene desperdicio!

