jueves, 16 de agosto de 2018

Ese toque antiguo de Tiziana Romanin

Tiziana Romanin (Italia) es ilustradora, diseñadora y grabadora. 
Después de trabajar como asistente de vestuario en varios teatros italianos, se dedica exclusivamente a la ilustración. 
Viaja a París, donde vive una década, y vuelve a Milán. en el 2006.

Su trabajo es delicado, sutil, tiene un toque que lo hace parecer antiguo.
Les recomiendo mirar su página, porque está llena de detalles hermosos, muy cuidados, y pequeñas grandes ideas.


 



















martes, 10 de julio de 2018

Pescaíto frito con Ramón París

Hace años atrás, cuando vivía en Barcelona, fui una vez a ver a Belén Amaya.
Al día siguiente, en una nota que salió en un diario digital (esto era mucho antes de las redes sociales; ¡Dios, qué vieja me estoy poniendo!), la gente dejaba sus comentarios del espectáculo.
Y había un andaluz que nunca olvidaré, que le puso algo así como (con mucha más gracia que yo, obviamente): "Belén, después de verte bailar, me sentí como tu amigo. De esos que después del show te invitarían a la playa a comer pescaíto frito".

Pues eso justamente es lo que me pasó después de mirar el libro Duermevela de Ramón París (Venezuela) y de leer esta entrevista donde cuenta cómo lo hizo.

Qué pena que el mundo físico no sea tan cercano como el virtual, porque si no, seguro lo invitaba a comer pescaíto!






















lunes, 18 de junio de 2018

Libros viejos


El año pasado mi tía murió y de herencia recibí una de las cosas que más hay en mi familia: libros.

Al resto de la familia ya no le cabían en sus casas o departamentos, y aunque tampoco me sobran repisas, se me hizo imposible rechazarlos.
Así que nos volvimos con el maletero del auto cubierto hasta arriba; traíamos poesía, libros de cocina, clásicos españoles, libros políticos y algunos de chismes -muy pintorescos- de un par de monarquías del mundo.

Hice pilas y los separé: a un lado puse los que realmente me interesaban, en otra puse los que tenía repetidos y regalaría, y en otra puse los que no iba a leer de ninguna manera, por falta de interés o porque el libro estaba en muy malas condiciones.

Las primeras dos pilas tuvieron un destino fácil y rápido; sin embargo, la tercera pila, la de los renegados, me hacía sentir mal, me miraba con un ojo invisible y acusador.
¿Qué iba a hacer con ella? ¿Botarla?
Se me arrugaba un poco el corazón cuando lo pensaba; por ecología, por una parte, pero más que nada por todas esas personas que habían escrito aquellas palabras, que las habían ordenado y llevado a imprenta, ese enorme esfuerzo y trabajo que yo valoraba tanto y que conozco bien.

Entonces se me ocurrió darles una segunda vida.
Ya no como libros, sino como hojas, como papel, viejo, tocado o leído por alguien, alguna vez.

Me reconfortó ese pensamiento: corté las hojas sueltas con tijeras, las pinté de colores y fui armando otros libros, con nuevas historias: las mías.

Todavía hay tardes en que siento que los fantasmas de los viejos libros me sonríen.

jueves, 24 de mayo de 2018

Maya Hanisch

Maya Hanisch (Chile) es diseñadora, autora e ilustradora. Desde el 2008 ha publicado varios libros en España, Italia, Francia, Estados Unidos, Inglaterra y Latinoamérica y sus textos han sido traducidos a varios idiomas.  
A pesar de ser muy joven, su currículum es bastante impresionante: en  el 2015 recibe el premio Purple Island Award en el Nami Island International Picture Book illustrations Concours en Corea del Sur por su libro Color Animal, en el cual expone una serie de animales usando el collage como técnica y también es seleccionada para representar a Chile en la BIB Bienal de Bratislava.

¿Un poquito de color para terminar la semana?
¡Yo creo que sí!



















jueves, 17 de mayo de 2018

Capas de vidrio de Oksana Bula

Hay veces que no logro encontrar imágenes en la web que sean igual de impactantes que las de, por ejemplo, un libro de un autor determinado que he visto.

Me pasa con Oksana Bula (Ucrania, 1989). En la feria de Bologna llegué a un stand de nombre impronunciable, abrí uno de sus libros y me quedé de piedra frente a una acuarela de un bosque hermosa, demasiado.
Quise comprar el libro, no pude; estaba sólo para exposición.
Le pedí a la amable chica del stand que me apuntara el nombre de la ilustradora, y volví a casa a googlearla, por supuesto. Ahora se las traigo: es autora, ilustradora y orfebre.
Y si la compresión del texto de su página no me falla, ella dice que pinta sobre vidrio, porque ama las transparencias y la superposición de la luz.



























Un pequeño video extra, aquí.