miércoles, 13 de febrero de 2013

25 años sin Lukas

Uno de los ilustradores más grandes que ha tenido Chile - y que me perdonen los que no estén de acuerdo, pero uno tiene ciertas debilidades en la vida!!! - ha sido Lukas.
 
Renzo Pecchenino (1934 - 1988), alias Lukas, nació en Italia, pero se vino con un año con sus padres a Valparaíso.
La ciudad lo cautivó de tal manera, que sin exagerar se puede decir que nadie ha retratado tan bien, ni tanto, a Valparaíso como Lukas. No por nada, la Fundación que lleva su nombre está en el Cerro Concepción del puerto.

De Lukas se ha dicho muchísimo, y se puede leer su biografía completa en la misma web de su Fundación.

Así que déjenme contarles qué recuerdo yo de Lukas...

Tengo tres imágenes grabadas en la memoria.
La primera: Lukas en un programa de televisión, hace muchísimos años atrás, donde iba contando detalles de su vida (porque, además era un hombre simpatiquísimo y con un finísimo sentido del humor) al mismo tiempo que iba ilustrando los paisajes más asombrosos, los barcos más primorosos, como si no le costara en lo absoluto!
¡Qué talento envidiable!

Aquella vez Lukas contaba que de joven se había embarcado en un bote pesquero porque quería conocer el Archipiélago de Juan Fernández, al Sur de Chile.
La parte graciosa es que el bote era tan pequeño, que el extractor de vapor de la cocina pasaba justo por el "baño" del bote. Había tan poco espacio, que para sentarse en el wáter uno debía abrir las piernas y el tubo pasaba entremedio!
Pero, como el tubo estaba calientísimo, por el vapor, y el bote se movía, cuando uno iba a hacer sus necesidades, se quemaba las piernas!


Segunda imagen: el 7 de febrero de 1988 abrí el diario El Mercurio, donde Lukas llevaba 10 años publicando "Don Memorario", una aguda tira cómica de corte político y social, y me encuentro con su personaje que se desvanece en una nubecita que dice: "Adiós".

Lukas estaba enfermo, todos lo sabíamos; él mismo sabía que iba a morir, así que dejó ilustrada su despedida.

Recorté el dibujo; aún lo tengo pegado en un cuaderno.
Sentí que había partido alguien importante y querido.


Tercera imagen: años atrás, entrevistaron a la familia de Lukas.
Y una de sus hijas contó que una vez, en su colegio, la habían expulsado de clases.

Su madre era muy estricta, así que se había ido buscando refugio al taller de su padre.
Y Lukas no la había retado, ni le había preguntado razones; se habían ido a tomar un helado, o algo así, y nunca, nunca rebeló el secreto de esa tarde en que estuvieron juntos, ni la castigó.

Ella lo recordaba como un padre excepcional.


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Nada más que agregar: hay ilustradores excepcionales y seres humanos excepcionales.
Y, al parecer, Lukas fue de los dos.


 
 

 

 
 

 

 
 

 

 


 
 

 

 





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