martes, 4 de noviembre de 2014

Cuando genio y sensibilidad no van de la mano

Ya lo he dicho antes: Canas Verdes no es un blog de actualidad, pero algunas veces, cuando la realidad irrumpe con poderosa fuerza y me supera, hablo también de ella.

Hoy me llevé una desagradable sorpresa al abrir mi cuenta de Facebook.
A raíz del homenaje que se le hizo ayer a Lumi Videla, estudiante que murió en una sesión de tortura a manos de la DINA durante la dictadura militar chilena, y cuyo cuerpo fue lanzado dentro de la Embajada de Italia en su momento, circulaba el "chiste del día" que Lukas publicó en las páginas del periódico El Mercurio de la época.





Hasta hoy, siempre había considerado a Lukas un maestro, y no es que de hoy en adelante vaya a dejar de admirar su talento artístico, no.

Pero algo se me quebró adentro y ya no va a ser nunca igual.

El arte, para mí, es algo que sana, que nos hace mejores.
Y cuando el arte se usa para hacerle daño a otro ser humano, para reírse del sufrimiento del otro, entonces para mí deja de ser arte, y se transforma en otra cosa, algo de lo que no quiero participar.

Sin entrar a evaluar el conflicto y el contexto, Lumi era una hija, una esposa y una madre de alguien. 
Alguien sufrió su pérdida, creció sin ella, alguien la lloró.
Y sólo esto ya merece, al menos, nuestro silencio y respeto.

Es cierto: no siempre el genio y la calidad humana van de la mano (y la historia está llena de casos, por desgracia, para ilustrarlo) ni necesariamente todos los ilustradores son buenas personas, o mejores personas que otras.

Duele (¡y cómo!) constatarlo, en el caso de Lukas.

Sólo espero que el hijo de Lumi, junto a quien crecí, jamás tenga que toparse con la crueldad de esta viñeta, ni que su abuela -esa extraordinaria y valiente mujer que lo crió y sacó adelante sola- lo haya hecho nunca, mientras vivió.

Porque hay cosas, don Renzo, que definen a una persona.
Usted debería haberlo sabido.

5 comentarios:

  1. Un beso Canas, te comprendo perfectamente !

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  2. Hoy no puedo comentar. Solo enviarte un gran abrazo.
    Mª José

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  3. Joa querida: comparto tu indignación y la pena … uno siempre espera que que los otros sean como un quisiera : buenas personas, admirables. Creo que ustedes tuvieron la suerte de estar rodeados de personas buenas personas, y aveces admirables en muchos sentidos. Recibe mi cariño y agrego que se siente interpretado fielmente en tu comentario. Besos.

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  4. Si bien el de Lukas fue un desacierto, no sería ni mucho menos el primer o el peor caso. Bolaño comentaba que se podría hacer una antología infame de Neruda, por ese canto a Stalin (un genocida); y pasando al ámbito de las artes visuales, la política ha empleado las manos de cientos de artistas o ilustradores para graficar propaganda que incitó a la xenofobia, cuando no a la guerra (dale vistazo al compendio "La 2ª Guerra Mundial en Cómic", de M. Bryant). Incluso hoy algunos prestan servicios para publicidad de comida chatarra o cigarrillos, a sabiendas del daño que estos productos hacen a la salud. Tal vez no tienen el renombre de un Lukas, ni el perjuicio que hacen es tan visible, pero de todos modos su labor se halla en la frontera de la Ética profesional.

    ¿Qué quiero decir? No exculpo a Lukas; sólo ubico esta mancha en su obra en el lugar que corresponde.

    Abrazo.

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